Salmo 23. La numero uno.

By July 8, 2017Español

Era un joven pastor, que en su tierna juventud su vida cotidiana era todo lo opuesto a lo que hoy nuestros jóvenes viven en Houston, TX. Su vida diaria era el de enfrentarse a las fieras más sagaces y feroces de la tierra, tales como osos y leones entre otras fieras salvajes. Animales a los cuales nadie hoy en día quisiera enfrentar. David no pretendía hacerles frente, pero cada vez que uno de esos animales tomaba a una de sus ovejas  él iba al rescate  de ellas y las defendía literalmente con uñas  y dientes, al grado de matar si era necesario al depredador.

La escenografía presentada en el libro de los salmos capítulo 23, podríamos decir que es la número uno de las otras presentadas en dicho libro. Porque aquí el salmista presenta el amor de Dios de  una manera visible y palpable, Al grado que todos podemos comprender la magnitud del amor de Dios hacia su pueblo. Nadie mejor que David para presentarnos a Dios como un Pastor, un buen pastor que esta al cuidado de sus ovejas en cada momento, y que las lleva día tras día a mejores prados y fuentes de agua viva. Aunque en muchas ocasiones las ovejas de Dios se ven frente a frente a  las fieras las  cuales las  aterrorizan y  les causan dolor.

Por lo tanto las ovejas de Dios también están expuestas al sufrimiento y al dolor,  llámese enfermedad, tristeza, llanto, o agonía, pero he aquí la presencia del pastor que viene al socorro de aquellos que le claman a cada momento, Porque la carga de los suyos El la lleva también.

En realidad cada persona es como una oveja, algunas viven sin pastor expuestas a sus propias derivas, guiadas solamente por sus propias intuiciones. Otras están en busca de alguien quien pueda guiarlas a una vida mejor, pero que en muchas ocasiones son capturadas y llevadas por pastores asalariados ( es decir que no les importa el cuidado de las misma, sino que van en pos del dinero que ellas les puedan generar.)  Pero también hay muchas que han encontrado al verdadero pastor, aquel pastor que David describe en su salmo.  Porque así como David exponía su vida para rescatar sus ovejas, asimismo el Señor expuso su vida para también salvar a cada uno de aquellos que a El vienen cuando escuchan su llamado, Porque el mismo Señor dijo “mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” Juan 10:27.

Por lo tanto si todos somos como ovejas, entonces necesitamos de un pastor. Pero ¿en qué pastor estamos confiando nuestras vidas? No olvidemos que hay un solo pastor y ese es Cristo  Jesús quien día a día nos llama a su rebaño. ¿Quieres tu también  seguir al buen pastor y vivir confiadamente bajo su callado?

-DANILO DE LA ROSA